Renuncio a la locura porque tus caricias me dan tranquilidad.
Renuncio a mi cansancio porque la vida contigo la necesito rápido, para aprovechar los minutos que estamos juntos ya que se vuelven escasos.
Renuncio a mí, porque unidos me transformo en un poema.
Llenas mi corazón y lo haces latir rápido.