Regalos sencillos.
Una cerveza, papas fritas y dulces en mi bota de navidad. Tengo diez y seis y mi vida se abre titubeante ante la realidad, realidad que cambia a cada instante al descubrir los destellos de la conciencia que me da el vivir, conciencia que consulto y el otro no responde ya que se encuentra impávido pegado a la cruz.
Espero hasta las doce y la noche se torna hermosa con la comida familiar. De regalo toallas, calcetines y
(Leer más)