Dejarles el agua y la comida a la sombra, y bañarlos con agua helada los ayuda a capear las altas temperaturas y evitar la deshidratación.
"Los perros transpiran a través de la lengua y los cojinetes, por lo tanto si vemos a un perro jadear es probable que tenga calor", explica la veterinaria María Inés Bonvin.
Por eso, dice, es un deber del dueño cambiarle el agua varias veces al día. "Hay que tenerles agua fresca y a la sombra, lo mismo la comida". Como a los perros les dan ganas de beber cuando escuchan el agua corriendo, hay que


