Ayúdame a decir la palabra de la verdad en la cara de los fuertes,
y a no mentir para congraciarme el aplauso de los débiles.
Si me das dinero, no tomes mi felicidad, y si me das fuerzas, no quites mi raciocinio.
Si me das éxito no me quites la humildad.
Si me das humildad, no quites mi dignidad.
Ayúdame a conocer la otra cara de la imagen, y no me dejes acusar a mis adversarios, tachándoles de traidores porque
(Leer más)