La lengua prácticamente no pesa nada, pero son pocas las personas las que pueden sostenerla.
Para sostenerte a ti misma, usa tu cabeza, para sostener a otros, usa tu corazón.
La ira es una carta pequeña de peligro.
Si alguien te traiciona una vez, es su culpa, si te traiciona dos veces, es tu culpa.
Mentes grandes discuten ideas, mentes promedios discuten sucesos, mentes pequeñas discuten con la gente.
Dios da a cada ave su alimento, pero el no se
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