Nuestras actitudes en todo lo que pensamos, decimos y hacemos, repercutirán siempre en nuestra actitud emotiva, por ende con quienes interactuamos.
Cuando un ganador comete un error, dice: "Yo me equivoqué", y aprende del error.Cuando un perdedor comete un error, dice: "No fue mi culpa".
Un ganador trabaja fuerte e inteligentemente, y aún así tiene más tiempo.
Un perdedor está siempre muy ocupado para hacer lo que es necesario.
Un ganador enfrenta, razona y supera el problema.
Un perdedor le
(Leer más)