Gracias por enseñarme a vivir!, lo más increíble es que aprendí con tu vida, y he aprendido con tu muerte.....
Hoy mas que nunca puedo decir que no existe la muerte cuando las personas viven en nuestro corazón, eso no ha significado que dentro de mi pequeñez y limitada humanidad, no añore tu presencia, el contacto físico, o sentir tus caricias.
Madre, te fuiste sin avisarme, aun cuando tengo claro que uno jamás esta preparado para la perdida, mucho menos
(Leer más)