La foto-testigo de una barbarie urbanística
Muchos interesados hay en hacer desaparecer esta foto. En el borde mismo de casco urbano de la ciudad, a no más de dos o tres cuadras del centro, se iniciaba este bucólico camino recorrido por cientos de vehículos todos los fines de semana del año, para gozar del paisaje, acceder a las pequeñas zonas de playa, hacer picnic bajo los sauces junto al lago, pasear bajo el aroma de los bosquecillos de boldos centenarios
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