Marco Antonio de la Parra: Apretando los dientes
El ojo bizco
Apretando los dientes
El ministro tiene razón. Los dientes y también el cinturón. Mi amigo se ríe. No aprieta los dientes. Dice que espera alegremente ver llegar al futuro que es nuevo, distinto y no tiene nada que ver con lo que está sucediendo hasta ahora.
Por Marco Antonio de la Parra *
La contaminación sube y la garganta se atora. Muchísima gente está resfriada. Los precios suben y el ministro dice que hay que apretar los dientes.
Se apresura la prensa a corregirle diciendo que en realidad lo que hay que apretarse es el cinturón. Todo sube de precio y la dieta vegetariana empieza a ser tan cara como la carne. La crisis ha llegado, eso es todo. Pero el ministro tiene razón. Hay que apretar los dientes porque tenemos rabia.


Mié, 09/04/2008 - 16:03
El Estado se organizó para hacer él las cosas: la educación, la salud, los carnés de identidad, el transporte, las cárceles, la recolección de basura, etcétera. Pero ahora esas y muchas otras funciones, que están en la esencia de su misión, las subcontrata a empresas privadas. La gestión de estos contratos requiere una organización y competencias muy sofisticadas, pues de ello depende si la tensión Estado-proveedor crea valor añadido o conduce a resultados calamitosos.
En su estupendo artículo, Flores y Gray nos recuerdan que, durante la segunda mitad del siglo pasado, las carreras proporcionaron una posición de empleo formal en una cultura profesional establecida y, para muchos, progreso dentro de la jerarquía de una organización. Ya sea en leyes, medicina, industria, gobierno o cualquier otro dominio en los que las carreras florecieron, la carrera de cada cual avanzaba al incrementarse el conocimiento y las aptitudes especializadas. 