Domingo nublado, desperté muy temprano y me puse a leer, al mirar la ventana note el día nublado. Una perfecta mañana para el exquisito café con leche y galletas de coco. Una de las cosas que ya estaba extrañando en Santiago, es la magnificencia, con que su clima nos incita a degustar diversas exquiteses para el paladar. Una cucharada de café, dos de leche, cinco gotas de endulzante liquido, para no perder la práctica, y un pequeño plato con un
(Leer más)