....Hace algunos meses escuché la palabra resiliencia cuando un profesor se refería al positivo cambio de conducta de un alumno. Debo ser honesto: el término no lo conocía. Sí al alumno mencionado. “Miguel Ángel” -por razones obvias usaré mi propio nombre para referirme a él- era un alumno bastante inquieto, problemático en las relaciones con sus pares y docentes, de calificaciones más bien deficientes (lo que evidenciaba una progresiva falta de compromiso con sus estudios) y participante activo de la mayoría de los conflictos que se generaban en el colegio. Su situación llegó a ser crítica los últimos días del

