Las 7 de la mañana y suena el despertador dando el punto de partida a otro día en la ciudad. 7 de la mañana con 5 minutos y la descarga de la ducha despierta a la parte más mínima de su cuerpo, comienza un nuevo día, la penumbra y el espejo empañado distorsionan la imagen para esos ojos semiabiertos, semidespiertos.
A medida que la preparación del día se lleva a cabo, el agua hierve para beber el mejor café, revisar los hechos en el periódico y repasar como se vienen las siguientes 10 horas. La velocidad pasa de 0 a

