El objeto de esto es reivindicar a una generación, la de todos aquellos que nacimos en los 80, la de los que estamos siendo actores de algo que nuestros progenitores ni podían soñar, la que vemos que la casa que compraron nuestros padres ahora vale 20 o 30 veces más, la de los que tomarán las decisiones importantes en un futuro no muy lejano.
Nosotros no estuvimos para el 11 de septiembre de 1973, ni corrimos delante de los grises, no votamos para el plebiscito del 88 y nuestra memoria histórica comienza, con suerte, con la caída del muro

