Mientras en Chile, dependiendo del período, adelantamos o retrasamos nuestros relojes en una hora... en otros lugares del mundo son tres o dos. Esto basado en un aprovechamiento de la luz solar.
La variación horaria no tiene graves consecuencias en la rutina diaria
La normativa de la Unión Europea establece que cada año, el último domingo de marzo a las dos de la madrugada (hora peninsular), los relojes deben adelantarse una hora para que sean las tres. Se trata de una norma instaurada en 1974 como consecuencia de la crisis del petróleo, que no sólo puso de manifiesto la dependencia
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