Después de una semana y de una larga conversación con mi doctor estoy tranquila esperando la llegada de Gaspar, sí, así se llama mi bebé que si Dios quiere nacerá la primera quincena de mayo.Al contrario de la semana anterior el hombre mostró la grandeza de reconocer sus errores y con eso darme la tranquilidad para confiar en él nuevamente.Gracias por las buenas vibras, las mujeres embarazadas nos ponemos más frágiles, sensibles y suceptibles, por eso mi desilución y tristeza,
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