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Señor perdóname si te hablo en un lenguaje profano,
Mas no podría hablarte de otro modo, pues soy esencialmente pagano.
Por si acaso eres Dios, vengo a pedirte una cosa
En olas rimadas con fatigas de prosa.
Hay en el mundo una mujer, acaso la más triste, sin duda la más bella,
Protégela, Señor, sin vacilar; es ella.
Y si eres realmente dios y puedes más que mi amor,
Ayúdame a cuidarla de todos los peligros, Señor.
…
Como tú Señor, tengo los brazos abiertos aguardándola a ella;
Así lo he prometido y me fatigan tantos siglos de espera. (Read more)

