Dificil es aprender a vivir junto a otro, aprender a abrir y transparentar lo que llevamos, nuestros cuentos, nuestras capillas y el niñ@ que no quiere dañar ni ser dañado.
Por eso creo que finalmente abrir la vida al otro es andar desarmado por ella, dejar las armas y desarmarse de todas las contrucciones, capillas y templos para re construir uno junto al otro.
Darse la posibilidad para que ambos lo hagan, para aparecer siempre frente a tus ojos, para estar siempre ahí para tí y tú para mí.
Que estas palabras no se pierdan y encarnen en tu corazón.
