Cada cierto tiempo me pregunto, o siento la necesidad de aclararme ¿Por qué es que escribo?. Mi deformación filosófica me ha hecho ver que primero, no toda pregunta esta siempre bien formulada, es decir que no siempre puedo colocar en las palabras adecuadas aquella inquietud que se agita en mí y, luego, que cada manera de preguntar nos abre un camino específico y un horizonte de respuestas delimitado. Así, si me pregunto ¿Por qué escribo? Busco una causa o una
(Leer más)