Las palabras se agolpan, una tras otra, en el espacio en blanco de esta página... la lluvia es una melodía, el viento un acompañamiento y a cada nota más alta, un sinfin de hojas en el aire, en una danza nocturna.
Y entonces pienso en los árboles de mi jardín, aquellos que están poco a poco quedando sin hojas, el guindo, el nogal, la higuera, el damasco, el almendro, todos me dan frutos, sus hojas en esta época se tornan café/amarillas, rojizas, anaranjadas y tapizan todo lo que está a sus pies.
Y pienso en el Peumo, el fragante Peumo,
(Read more)
