Durante el mes de Enero fue promulgada la Ley 20.241 que establece incentivos tributarios para aquellas empresas que inviertan en investigación y desarrollo. En efecto, la ley establece que las empresas tendrán derecho a un crédito tributario contra el impuesto de primera categoría (impuesto a las utilidades) de un 35% de su gasto en investigación y desarrollo. Este gasto se debe canalizar a través de contratos certificados por CORFO con instituciones de investigación incluídas en un registro público. Entre los requisitos para ser parte de este registro se incluye que estos centros cuenten con una "organización y medios" suficientes para
