Una de las obviedades de la crisis entre los productores agropecuarios y el gobierno de CFK en Argentina, era que una cabeza, tarde o temprano, rodaría.
El pato lo pagó el jóven ministro de economía a quién utilizaron para tensar, responsabilizaron para descomprimir y renunciaron para continuar negociando.
Muy previsible aunque debo decir que mi corazoncito, estaba puesto en Guillermo Moreno, el odioso Komisario de Precios. Me equivoqué pues confundí lo que quiero que suceda con lo que pienso que
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