Entre terremotos, mi norte, mi tierra, mi familia. Yo lejos, Santiago, Arica, el teléfono, las llamadas, los contactos. El trabajo, informar, El Morrocotudo, la ciudad. Todo bien, todo extrañamente bien para mí. No tan bien para María Elena, la última oficina salitrera del mundo, testimonio vivo de nuestra historia cada vez más lejana. No tan bien para Tocopilla y en su gris pobreza, sufre hoy el dolor de este espisodio.
Los Golpes y su canción, orgullo para esta bahía del camello, para esta tierra pirquinera y este pueblo que hoy sigue con más dolor los
(Read more)