La credibilidad que cada uno de nosotros tiene frente a los demás, está dada por la coherencia entre nuestros pensamientos, emciones y conductas, es decir, entre lo que decimos-pensamos,sentimos y hacemos.
No da lo mismo elegir a cualquier Presidente este domingo. Lo dicho, lo declarado, el pensamiento puede ser similar entre Bachelet y Piñera, pero en los hechos, en la conducta de cada uno, no da lo mism: la doctora es mucho má coherente que el empresario, es más creíble, coherente y consecuente.