Oda al Aire
Pablo Neruda

Andando en un camino
encontré al aire
lo saludé y le dije
con respeto:
"Me alegro
de que por una vez
dejes tu transparencia,
así hablaremos".
El incansable,
bailó, movió las hojas,
sacudió con su risa
el polvo de mis suelas,
y levantando toda,
su azul arboladura,
su esqueleto de vidrio,
sus párpados de brisa,
inmóvil como un mástil
se mantuvo escuchándome.
Yo le besé su capa
de rey del cielo,
me envolví en su bandera
de seda celestial
y le dije:
"Monarca o camarada,
hilo, corola o ave,
no sé quién eres, pero



Cuando mi hijo mayor Jonás estaba pequeño, le regalamos un pequeño libro de cuentos, tenia hermosas ilustraciones, en un estilo naif, pintadas con lápiz de colores. Hubo uno que recuerdo especialmente hoy a raíz del cambio de hora de verano a invierno en Chile. El libro está extraviado, obvio si ya han pasado como 25 años, así que voy a hacer el esfuerzo de reconstruirlo tal como lo recuerdo ahora, se llama: