Silicon Valley es un lugar verdaderamente único. La semana pasada me llegó un e-mail de un amigo contándome que había tomado la decisión de dejar un puesto muy bueno en su empresa - un start-up muy prometedor y con mucho capital invertido - para fundar un nuevo start-up. Este emprendedor - de tan solo 26 años y con un pergamino muy "Silicon Valley" - ingeniero titulado dentro de los primeros lugares de su generación en Stanford, ex Yahoo! (y que
(Leer más)