Siento una pena muy grande por lo sucedido al pequeño Clemente, hijo de Cristián Warken. Solidarizo desde este lugar con su familia, especialmente con Cristián, porque en esta sociedad tan enferma, él ha contribuido con sencillez a trabajar por la cultura y a enseñarnos el difícil ejercicio de admirar la belleza.
Mi más sincero homenaje al estilo de Noreste.


