LA MISMA LUZ
Lo divino en lo humano se contiene...
Arde una luz en nuestra pobre arcilla...
¡El más mezquino de nosotros tiene
en su conciencia un área sin mancilla!
Un área donde el Gran Desconocido
deja sentir su voz, su impronta marca;
¡Lo Infinito está allí reproducido
como el astro mirándose en la charca!
La lumbre astral, diamantina y pura,
tiembla en la charca y no se mancha en ella;
y del cieno en la sórdida negrura
brilla triunfal el ascua de la estrella.
