
Hay sucesos que de pronto te hacen despertar de una especie de aletargamiento, desdén y rutina, que te sacuden violentamente, sin que quieras o busques que eso suceda.
Lo de Chaitén me hizo reaccionar así, me violentó, de a poco, pero lo hizo. Primero llamó mi atención, después me obligó a ver imágenes de cenizas que parecían casi postales del sur, una zona nevada, se veía hasta precioso. Pero cuando recién comencé a entender el daño provocado pude viajar al centro del problema.
Un día me desperté con todos los canales abiertos bombardeando información del éxodo masivo
(Read more)