Cuando tenía 18, mi madre había fallecido recientemente y yo vivía con mi abuela en Barcelona, que estaba muy enferma de cancer.Un día casualmente, mi tía, que venía a visitarnos a nuestro departamento, se topó con una vecina. Resulta que hablando de la familia esa vecina le dijo que tenía guardado de hacía muuuuchos años el teléfono de mis abuelos paternos en Reus. Abuelos que yo ni sabía si existían.Como conocía mi interés de contactar con mi padre, mi tía
(Leer más)