que los sueños y las fantasías.
Esa inmensa capacidad de los niños de suspirar,
de abrir los ojos y mirar con lo más profundo
de su mente y su corazón al mundo íntimo de la ilusión.
Esa capacidad de imaginar que se es el campeón de fútbol,
la reina de las reinas, el magnate industrial, el sabio,
el artista genial o, sencillamente,
la persona más feliz de esta tierra.
Lo increíble es que el niño no solo lo ve y
lo siente como si fuera realidad,
sino




