Y te veo asomado a la ventana, como un gran halcón,
listo para atrapar tu presa.Pero sin
embargo, cuando cierro los ojos y te recuerdo te veo tierno, ilusionado… como
hombre sediento que después de un largo laberinto de soledad encuentra en mí un
momento de humanidad, de volver a sentirte vivo, bullendo de ganas de ser otro…
Y abro los ojos y sigues en la ventana, la misma
desde la cual nos miramos un tiempo antes de atrever a hablarnos.Miras esta noche turbulenta, sin saber lo que
te espera.Todo está confuso, no eres la
excepción.
Cierro de nuevo los ojos y vuelvo recordar la
primera vez que me pediste no cerrar mi ventana:No, por favor no lo hagas, dijiste.Ganaste tiempo para alabar mi jardín, el cual
te provocaba compañía, inspiración, pero por sobre todo te impulsaba a llegar hasta
las manos que se enterraban en la tierra, por entre medio de piedras y ramas
secas, para darle forma a este proyecto tan mío de construirme un jardín.
Y te veo asomado a la ventana, como un gran halcón,
listo para atrapar tu presa.Pero sin
embargo, cuando cierro los ojos y te recuerdo te veo tierno, ilusionado… como
hombre sediento que después de un largo laberinto de soledad encuentra en mí un
momento de humanidad, de volver a sentirte vivo, bullendo de ganas de ser otro…
Y abro los ojos y sigues en la ventana, la misma
desde la cual nos miramos un tiempo antes de atrever a hablarnos.Miras esta noche turbulenta, sin saber lo que
te espera.Todo está confuso, no eres la
excepción.
Cierro de nuevo los ojos y vuelvo recordar la
primera vez que me pediste no cerrar mi ventana:No, por favor no lo hagas, dijiste.Ganaste tiempo para alabar mi jardín, el cual
te provocaba compañía, inspiración, pero por sobre todo te impulsaba a llegar hasta
las manos que se enterraban en la tierra, por entre medio de piedras y ramas
secas, para darle forma a este proyecto tan mío de construirme un jardín.
Me cuentan que ya se produjo el
encuentro, ése que debió haber sido, o nuestro o mío o tuyo, pero nunca de
ella.Pero, me insisten, está con ella.
Camino desorientada.Sé dónde están, donde estás con esa que no
soy yo y que debería ser yo.Tengo toda
la información, sólo es cosa de decidirme a ir.
¿Qué harías, si de pronto un timbrazo
te sacara de tu estado de bobo caliente, y tuvieras que abrir la puerta y
encontrarte conmigo, con mis ojos, con mi rabia, con mi pena, con mi cuenta
pendiente?¿Qué harías?
Me cuentan que ya se produjo el
encuentro, ése que debió haber sido, o nuestro o mío o tuyo, pero nunca de
ella.Pero, me insisten, está con ella.
Camino desorientada.Sé dónde están, donde estás con esa que no
soy yo y que debería ser yo.Tengo toda
la información, sólo es cosa de decidirme a ir.
¿Qué harías, si de pronto un timbrazo
te sacara de tu estado de bobo caliente, y tuvieras que abrir la puerta y
encontrarte conmigo, con mis ojos, con mi rabia, con mi pena, con mi cuenta
pendiente?¿Qué harías?
Sí, musa.La
poesía fue nuestro umbral, a través de un blog, el mío:mis poemas, que no eran míos, si no que son
aquellos que he ido recogiendo a lo largo de la vida.Esos que se van quedando como una melodía cargada
de palabras bien dichas.
El apareció un día y con muy mala ortografía comentó
algo como que odiaba la literatura, pero que algo le pasaba con los
poemas.Me intrigó y comenzamos a
dialogar.Cada uno en su pantalla.Me enamoré de su disrupción y él de mi
cultura poética.Mala (MUY MALA)
combinación.
¿El resultado?:Un encuentro raro, miradas, humo, pasta, vino y sexo.Y cuando despertamos, me dijo simplemente,
Musa.
Sí, musa.La
poesía fue nuestro umbral, a través de un blog, el mío:mis poemas, que no eran míos, si no que son
aquellos que he ido recogiendo a lo largo de la vida.Esos que se van quedando como una melodía cargada
de palabras bien dichas.
El apareció un día y con muy mala ortografía comentó
algo como que odiaba la literatura, pero que algo le pasaba con los
poemas.Me intrigó y comenzamos a
dialogar.Cada uno en su pantalla.Me enamoré de su disrupción y él de mi
cultura poética.Mala (MUY MALA)
combinación.
¿El resultado?:Un encuentro raro, miradas, humo, pasta, vino y sexo.Y cuando despertamos, me dijo simplemente,
Musa.
Te miro y concluyo:siempre te he visto igual:imperfecto, despreciable, inadecuado, no-admirable.Una burla.Desde el año uno hasta el año de ahora, un desperdicio.
Sólo logro disfrutarte a oscuras, pensando que no eres quien se deleita, si no que es mi piel, mi sangre, mis latidos, mis membranas, mis ganas.
Ahora, frente al espejo compruebo que no hay nada nuevo:todo sigue igual de mal, igual de feo, igual de ignorable, igual de inútil, igual de extraviado, igual de abandonado. (Read more)
(Lo digo y suena tan poco creíble, ¿cierto?, pero es que es tan difícil de explicar algo para lo cual no tenemos una razón, ni un motivo, ni un objetivo.Y que sólo podemos explicar como un impulso, un salto con los ojos cerrados, un arrebato.Sí, OK, una estupidez.)
Lo primero que nos pasó fue que nos soñamos.Ambos estábamos de caza.Queríamos una presa, aunque no cualquier ejemplar.Obviamente, queríamos un ejemplar especial.
(Ahora que lo pienso, cada vez entendemos menos lo que es ser especial.Es un término tan usado y manoseado y sub-utilizado y repetido y malinterpretado, que ya no tiene fuerza.¿Qué es ser especial?A estas alturas creo que los seres especiales sólo aparecen en los sueños, por eso no fue raro que nos encontráramos en un lugar inventado y pintado de nuestros propios colores, en un lugar donde sólo estábamos los dos, diciéndonos palabras de fondo y no de forma.Los tiempos en los sueños son breves y al mismo tiempo extensos, ya que nos acompañan todo el tiempo que queramos o que no queramos).
En el sueño que nos conocimos estábamos en una habitación alba, luminosa y con un cuadro colgado en el muro opuesto al ventanal.La cara del cuadro era hombre y luego mujer y luego hombre y luego mujer… era una secuencia similar a nuestro observarnos.Y eso fue lo que principalmente hicimos en ese primer sueño compartido:mirarnos, intentando leernos los ojos y la boca. (Read more)
Lo único que estuviste dispuesto a rescatar fueron mis ojos:los instalaste (para quien quisiera saberlo) en el rostro de tu muerte.Y así, los inmortalizas como vendrá la muerte y tendrá tus ojos.
¡Mis ojos!
Desde que nací fueron motivo de interpretación (murmuración, más bien):tan oscuros, tan profundos, tan poco habituales para una recién nacida.Para mí eran grandes, pero nada más.¿Poco habituales?Yo nunca podría haber sido habitual, C., y eso lo supiste desde el primer momento. Es cosa de ver qué apuntan mis biógrafos:siempre hubo algo distante y perturbador en ella, rasgos que no eran, precisamente, propios de las comedias musicales a las que aspiraba, generando así mayor impacto representando a mujeres astutas y sagaces…¿te das cuenta, C., astuta y sagaz… ¿fueron así los (mis) ojos de tu muerte…? (Read more)
Y me lo dice así, a la vena y sin anestesia.Pero para qué quiero más anestesia, si entre el Alprozalam y el Altruline ando como operada del mate.Tanto tener que explicar, tanto teléfono sonando, pidiendo detalles:
-¿Pero qué pasó, te puso el gorro?
-No.
-Pero es que entonces no entiendo, Nika son 18 años, 18 años de matrimonio, para qué botarlo ahora, tienes 47… o sea…
-O sea nada.No terminé mi matrimonio para salir de cacería.(Read more)