Poema Salvador Scarpa - 1997.
Se siente la suavidad del cantar costero,
y mis ojos se unen por un hilo invisible,
que se atrae por el movimiento sensual y profundo
de quien me divisa entre ojos.
Voy en busca de la inspiración perdida,
aquella claridad extraviada,
esas palabras que deambulan,
sin sentido, horizonte y fin.
En mi mente se corre la voz que he perdido todo,
todo lo que es solo mío, es decir, sus encantos e incluso su miradala que busco y no encuentro.
Pronuncie no te quiero y sus ojos tristes mostraban sus penas,
pero sé, que en

