Debajo de ese mar que tranquilo te baña, hay una riqueza natural enorme que es necesario usar sustentable y racionalmente.
Arriba de ese hermoso mar, trabajan nuestros hermanos, se se crea riqueza, y evoluciona un patrimonio valorico y cultural tan inmemso como el mismo oceano.
Hagamos de Chile un verdadero país pesquero con politicas que apunten a la sustentabilidad de nuestro patrimonio natural marino.

