Hilarantemente atormentada, macabramente bella, como si de un personaje de Tim Burton se tratase. Así es ella. Sus huesecillos que son de alambre se visten de lunática palidez. Y en ocasiones, se enreda en encantadora torpeza semejando una marioneta movida por los hilos de la incertidumbre y de la indecisión. Su corazón, de patchwork, miles de pedacitos de tejido muscular cosidos y recosidos, como esas mantas de las abuelas en las que cada pieza de tela cuenta una historia.
Y sus ojos hipnotizantes, de cristal verde botella, medio vacía de esperanza, de sueños medio llena...agujereada en el Alma, con
(Read more)
