Todos tenemos la capacidad de hacer mucho con nuestros gestos. Podemos provocar risas, alegrías, tristezas, verguenzas....pero a las miradas, muchas veces no le prestamos atención y dicen tanto más que nuestros gestos y de lo que somos capaces de captar cuando las recibimos o las damos.
Hay miradas que duelen, que te clavan ondo en el corazón, otras que lo curan y lo llenan de parche curitas de colores. Hay algunas miradas que dan paz al espíritu y necesitamos de ellas cuando nos sentimos confusos e iracundos, como también hay otras que nos asustan y a las que les tememos
(Read more)