¡Con el Rucio!
Gran canción para levantarse, ponerse short rojo, pantimedia, zapatilla blanca, polera.
Agarrar el casco skater/cicletero/enllamas.
Tomar desayuno (pan tostado con queso, leche con plátano y un vaso de limpiador industrial con harto hielo + café ulceroso), lavarse los dientes, agarrar la bicicleta.
Mas no para recibir un mensaje que dice:
"Tengo caña de pucho".
Y contentarse luego con la vida sedentaria. Post pie de limón nocturno inclusive.
I.
Darth se dirige al Goldo, diciendo: Goldo, no eches pedazos de galletas al suelo.
El Goldo, pillado en falta, en una rápida maniobra, patea fuerte y rápido, enviando el pedazo de galleta debajo del refrigerador.
Darth se vio superado por esta reacción inesperada. Tan superado que no la vió.
El Pez no quiere ni pensar cuántos pedazos más de galletas, quesillos, cuescos y demases esconde el subsuelo del resfrigerador, ahora que descubrió el oscuro secreto del Goldo.
Dar vuelta una infusión de toronjil arriba de la alfombra café y lanuda, a pocos pasos del cable de la impresora y el alargador que da larga vida a mi notebook.
Dormir, despertar, dormir, despertar por lapsos histéricos de media hora cada uno.
Escuchar Cancelled Check antes de que el computador decidiera que era hora de instalar todo aquello que no pudo durante las dos semanas de ausencia de su dueña (registro externo, su dueña dormía uno de sus lapsos
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La primera postura oficial de pantalón rosa evidencia la llegada del verano.
Que se anuncia solo hace ratito.
Adelantándose a toda objetividad calendárica.
La Pastillita de la Felicidad dominguera se llama Carmensita.
Devendra Banhart arranca mis sonrisas mientras tecleo en el computador, leo sobre la alfombra, paso el paño de sacudir sobre los muebles.
Si Perec es mi horma del zapato escritural, este joven es mi horma del zapato lírico-musical-dominical. Así de específico. Pero horma al fin y al cabo.
Para ese estado que sólo este día propicia. Para ese estado influenciado (o no) por el carrete sabatino (en mi caso, "o no",
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Llegando de Animal Collective. Suerte de trance de hora y tanto, con la mente descansado-flotando-divagando por entre las sonoridades de su música.
(El cuerpo suspendido)
Afiche sobre mi cama.
Cinco
galletas de soda en el estómago. Una con cuarto de palta, cuatro con
mermelada hecha en casa, fabricada y obsequiada por la madre de mi vecina/colega,
con abundancia de TROZAZOS de frutilla.
Galleta con frutilla en
almíbar, qué delicia.
Con un jarro (agua fría) y un termo (agua caliente) sobre
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Que pinta de domingo que tiene este viernes feriado.
La modorra post-almuerzo me impide escribir.
Sí, acabo de finiquitar mi almuerzo.
Si esto no es domingo, ¿entonces qué es?
Porque viernes, no-nes.
- Un almacén. 100 gramos de Chocapic y litro y medio de Coca Cola Light.
- Un guante colgado en un árbol. Dedos hacia los automovilistas.
- Una carta solitaria. Cuatro de picas puesto hacia el cielo.
- Diversos envoltorios de helado.
- Tres regadores prendidos.
- Dos zapatos mojados (los míos).
- Tres semáforos en verde.
(Y la felicidad)
Tanta plata que invierte Nescafé en publicidad, tan bonitos sus tazones y cucharas promocionales, tan buenos sus concursos para viajar adonde te lleven las ganas, tan linda su página web, ¡tan evocador su tarro!
De tardes infantiles, de manualidades escolares, de mi madre, de mis tías y tíos, del desayuno-con-leche del goldo de mi padre, de mis amigas y amigos, de las tardes-noches-madrugadas-mañanas de estudio y lectura, de los entretiempos universitarios, del ocaso playero, de conversaciones de -alta- madrugada, de
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El Blue Mint de Ambrosoli es uno de los caramelos más lindos que he visto en mi vida.
El té de Jazmín -decualquiermarca- uno de los más deliciosos del rubro.
Mi celular, uno más de aquellos bellos pero inservibles. Según mi primo, "parece tablero de audi" (¿?). Según yo, es una soberana porquería que se descarga de mirarlo. Pero su ringtone es el más maravilloso y único del planeta. Y hace sonreír a la gente cuando suena en la micro.
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