La comida reúne, más aún si es preparada y paladeada entre amigos.
Me encanta cocinar, sobre todo las recetas que te "regalan" así, sin más (esas que forman parte de la tradición culinaria de casas y cocinas amigas y que un día desprendidamente te traspasan, cual depositario de una deliciosa herencia). Me gustan porque, cuando uno las recrea, trae a su propia mesa un pedacito de esos otros, de las comidas compartidas, de las risas que casi siempre acompañan la
(Leer más)