La perdí por más de 20 minutos.
Rehice el recorrido.
La encontré en Battle y Ordoñez con Montenegro.
Si alguien hubiera sabido lo que era, no la veo más.
Por suerte nadie supo.
Mi funda de gel para asiento de bici, tirada justo en la esquina de al frente del kiosko donde rato antes me bajé de la cleta para preguntar por mi nuevo vicio:
- Señora, ¿tiene Halls de mora crema?
Por golosa me pasa.
(Más encima la iñora no tenía así que me tuve que bajar después en

