Hoy vi un árbol. Mutilado. Agonizante.
Separado de su tronco. Triste.
¿Con qué derecho se ejecutó la condena?
El nos ofrecía su sombra.
Enhiesto nos prodigaba sus flores y perfumes.
Nos otorgaba sus frutos.
Hoy lo veo en su funeral, lleno de luces.
Con embelecos y juegos.
Todos ríen, nadie llora.
Es Navidad.
Que la verdad sea dicha,
Nunca mas un funeral.
Que sus brotes nos alegren
Que sus frutos pueda dar.

