“Gigy” La recogimos al día siguiente en que nevó en la zona, la tarde estaba super helada, mucho frío, ella estaba totalmente mojada, llena de barro y con mucha hambre, nos costó tomarla ya que nos mordía en forma insistente y fuerte con sus dientecitos filudos, sino pregúntenle a Magda. La dejé en el portamaletas hasta que llegó Daniela, mi hija, quién al verla se impresionó lo pequeñita, frágil y desvalida que era, la tomó en sus brazos y la
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