Un día sábado cuando íbamos subiendo con mi esposo, nos detuvimos…de pronto miro a tres metros de mí que alguien de forma muy insegura me observa con sus ojitos llenos de pena. Era un perro de raza Pointer Braco. Entonces lo miro de frente, y esos ojitos tristes escaparon bruscamente en sus cuatro patas para seguir observándome desde lejos, haber que hacía...quien era yo?...Tal vez otra humana que les haría daño?... Era hermoso, color café oscuro, casi rojizo, de pelaje
(Leer más)