Es bien sabido que la voz de las
sirenas no es algo que facilmente pueda pasarse por alto.Y se los digo con conocimiento de
causa, pues un día me encontré con una de las bravas.
Ocurrió
mientras navegaba mi barco, al poco tiempo de haber perdido mi
brújula en una tempestad. En un mar calmo y calido... los susurros... comenzando de a poco, imperceptiblemente, y yo perdido.
Era un canto delicioso, una voz muy intensa , atravesandolo todo. Tan definitivo
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