El juego es exquisito....Te miro. Me miras. Corro la vista.
Vuelvo a mirarte y me estas mirando también. Estoy roja. Te observo de reojo y tú ya no estás mirando, entonces te puedo escudriñar tranquila. De pronto tus ojos están sobre los míos. Pestañeo rápido y sonrío nerviosa, entonces tu sonríes también. Ambos con los ojos posados sobre los del otro, sonreímos más tranquilos.
Ahora es conciente y deliberado. Te miro y tú me miras. Nos miramos, nos recorremos y tratamos de profundizar en nuestras miradas.
Si alguna vez estuvimos conversando en un grupo, ahora ninguno de los dos está.
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