El lunes pasado fui a una clase del Diplomado de Cultura Asiática que imparte la PUC. Era la penúltima clase y correspondía a una charla del profesor Ariel Takeda, hijo de padre japonés, tema que no resonó entre sus intereses hasta los 40 años, cuando se puso a investigar sus raíces y, a partir de allí, las historia de un Japón relatado en 800 mil cuentos, según cuenta.Voy a contar un poco de lo que habló, porque la clase estuvo
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