Entre un 25 a un 35% de la población chilena no ve objetos lejanos con la misma claridad que aquellos que están más cerca. Me encuentro desde que tenía unos 13 años de edad, entre aquellos que leer un libro o una revista a corta distancia resulta un ejercicio simple y cómodo, pero identificar el número de la micro que se aproxima al paradero, acudir al cine o descifrar lo que presenta un expositor en un PowerPoint tiene el potencial de convertirse en algo difícil y molestoso.
Junto a otros cuatro millones de chilenas y chilenos, tengo miopía, la afección ocular más común en el planeta.
La miopía es fácilmente corregible por medio de tres distintas opciones, de acuerdo a las condiciones físicas y de ingresos que presenta la persona: anteojos, lentes de contacto o cirugía refractiva. Cada una de estas alternativas tiene por finalidad permitir a la persona ver su alrededor de una manera mas nítida y cómoda. Ciertamente se trata de beneficios que elevan la calidad de vida de las personas que sin anteojos u operación, simplemente ven su mundo mas difuso sin necesidad se serlo.
¿Qué tiene que ver la miopía con Chile y China?

