
INSTITUTANA
DE CORAZÓN
El 10 de agosto se celebra un nuevo aniversario de mi amado Instituto
Nacional. ¡Sí! Con esa misma cara se quedaron perplejas muchas personas que me
hicieron entrevistas de trabajo desde que egresé del Instituto en 1983. Ser Institutana (ni el Word me aguanta
la palabra) ha sido una gran y mezclada carga para mí…
Claro
que no le echemos toda la culpa al Instituto, ya que mi papá puso su gran cuota
al nombrarme Primavera y yo, para más remate, terminé de ahondar en estos equívocos
estudiando japonés, en una época en que nadie le daba pelota al Japón y que
quienes estudiábamos su cultura éramos como
verdaderos E.T. (Read more)
¡¡Hola, amigos Ligueros!!
Reinicio el contacto con ustedes, después de un largo mes y por la razón más entendible del mundo: una pana en el computador.
Después de tan ingrata experiencia y con todas las ganas de seguir en contacto, puedo declarar lo siguiente: " EN PLENA PROPIEDAD DE MIS FACULTADES INTELECTUALES, SIN PRESIONES DE NINGÚN TIPO Y DESPUES DE HABER VIVIDO UNA VEZ MÁS UNA EXPERIENCIA DEPLORABLE, PUEDO DECIR QUE LOS SISTEMAS INFORMÁTICOS Y TODA LA CÁFILA DE PARÁSITOS QUE VIVEN A SUS EXPENSAS, SON LA PLAGA MÁS PELIGROSA DEL MUNDO ACTUAL..." (después de los mecánicos de automóviles) (Read more)
Un niño preguntó su madre, ¿por qué lloras?, “porque soy una mujer”, le respondió ella, “no comprendo”, dijo él. Su madre lo cogió dulcemente diciendo, “Nunca llegarás a entenderlo”.
Más tarde el muchacho preguntó a su padre, “¿por qué llora mamá?, “Todas las mujeres lloran sin razón”, fue todo lo que el padre pudo decirle.
Ya adulto, el hombre le preguntó a Dios, “Señor ¿por qué las mujeres lloran tan fácilmente?”, y Dios le respondió,
“Cuando hice a la mujer debía ser muy especial. La hice con una espalda suficientemente fuerte para soportar el peso del mundo... pero tal vez tiernas y confortables le concedí el poder de dar la vid, y el de aceptar el rechazo de los hijos le di el poder que le permite continuar luchando cuando todos abandonan, y el cuidar a su familia a pesar del cansancio o la enfermedad. (Read more)

¡Tanta vida en tan pocos años! Pensaba al mirarlo. (Me pareció que alguien sintió lo mismo de mi vida y tampoco lo dijo) El Niño De Los Ojos Tristes. Recostado en mis piernas, pidiendo cariño. Sin pudores, como desde siempre lo acariciaba y al pasar mis manos por su pelo azul, sentía lo intenso que eran para él mis manos, en medio de su soledad y el frío más de la vivencia que de la noche. Que ganas tuve de decirle que pronto pasaría. Habría sido una gran mentira otra cosa es acostumbrarse, vivirlo y volver a caminar, este es un caso especial no se porque razón hay que partir por perdonarse, dejar las culpas y ver hacia atrás sin dolor. Con más experiencia que el resto de sus pares, en un mundo nuevo, donde ya un cuerpo no lo acompaña. Guardando sin saberlo sueños de una esencia que florecerá como el mejor de los jardines, sólo después del dolor con el cual esta creciendo. Preferí hacerle cariño, suavecito y con cuidado, compartiendo su penita, tal vez porque hace años viví lo mismo, sin hablarlo sé que es exactamente lo mismo que le pasa a este Niño de Ojitos Tristes. (Read more)

El emperador Carlomagno le presentó un retoño de rosal a Harun al-Rashid, el Califa de Abbasid, y éste lo hizo plantar en su jardín privado. Ordenó a su jardinero que tratara a ese precioso retoño con el mayor cuidado y atención posibles y que le trajera la primer rosa que floreciera.
El retoño enraizó, y a su debido tiempo produjo un pimpollo que se abrió en una rosa magnífica. Justo cuando el jardinero estaba a punto de cortar la flor, vio a un ruiseñor volando sobre ella, cantando tristemente. Mientras miraba esa escena, el ruiseñor bajó inesperadamente en picada y atacó la rosa con su pico y sus alas, desparramando pétalos por todos lados.
El jardinero corrió sin aliento a contarle al Califa exactamente lo que había sucedido y le suplicó su perdón. El sultán lo tranquilizó, diciendo: “No te preocupes por eso. Lo que sucedió, sucedió. Ciertamente la culpa no es tuya. Te perdono. Jardinero, este mundo es un lugar en donde nadie puede salirse con la suya, de modo que ese ruiseñor recibirá su justo merecido”. (Read more)

No sólo renaces cuando mueres,
sin morir también renaces,
lo haces cada día a cada instante,
renacer es vivir en plenitud constante,
renacer es otro nombre de la infinitud perenne.
Cuando inspiras renaces,
cuando espiras renaces,
cuando lloras renaces,
cuando ríes renaces. (Read more)
Habiendo pasado el verano, volvemos a la realidad de la cotideanidad, el terrible marzitis, como lo han denominado acá, a mí me llegó con yapa, fuera del desajuste económico, por no haber tenido un buen ingreso en la temporada.Como colombiano, me llegaron muy profundamente las noticias del conflicto Colombo Ecuatoriano. Desde el primero de Marzo, he seguido de cerca las informaciones de los acontecimientos que nos han tenido preocupados a todos los americanos, mas aún a mí, por tener la mayoría de mi familia cerca a la frontera con Ecuador. Me engendraron, crecí, víví, en un país con una geografía impresionante, con paisajes hermosos, con una vegetación exhuberante, con todos los climas en el día, con su gente emprenedora, amistosa y alegre, con una historia riquísima y ahora esta comprometido gravemente con un buen vecino, Ecuador. (Read more)
Una noche, a las 11:30 p.m., una mujer Anfroamericana, de edad avanzada estaba parada en el acotamiento de una autopista de Alabama, tratando de soportar una fuerte tormenta. Su coche se había descompuesto y ella necesitaba desesperadamente que la llevaran. Toda mojada, ella decidió detener el próximo auto. Un joven blanco se detuvo a ayudarla, a pesar de todos los conflictos que habían ocurrido durante los años 60. El joven la llevó a obtener asistencia y la puso en un taxi. Ella parecía estar bastante apurada, aún así anotó la dirección del joven, le agradeció y se fue. Siete días pasaron, cuando tocaron la puerta de su casa. Para su sorpresa, un televisor pantalla gigante a color le fue entregado por correo a su casa, tenía una nota especial adjunta al paquete. Esta decía: (Read more)
Desde hace muchos años quería aprender a bailar cueca, la verdad es que estaba al centro entre el deseo y el miedo o vergüenza de no saber. Y como casi siempre, venció las ganas. Unos tres años atrás, nos pusimos de acuerdo con un grupo de colegas de la escuela y le pedimos a Manuel Cuervo, nuestro consultor y maestro cultural, que nos enseñara a bailar. El sólo puso una condición: "Se toman en serio esto, porque yo ya estoy viejo para andar perdiendo mi tiempo". Fue una experiencia lúdica, llena de humor, de entusiasmo y alegría, como pienso que deben ser los aprendizajes de verdad. (Read more)

Autobiografía egoautoautorizada por mi mismo de Yoelego. Prólogo y agradecimientos a mi mismo. Por millones de años he anhelado escribir mi autobiografía, sueño que hasta ahora no había logrado cumplir por no encontrar una autoridad digna de confianza que me garantizara su autenticidad. Finalmente he llegado a la genial conclusión que no hay nadie más indicado que “Yo mismo” para confiarme a mi mismo esta delicada misión y no obstante mis dudas fundadas que hasta aún “Yoelego” pudiera ser tentado por una insana modestia que me indujera a dejar en el olvido algunos de mis logros más relevantes. (Read more)
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