
Un grupo de 30 intelectuales chinos emitió ayer un manifiesto en Pekín, instando al gobierno chino a mantener un "dialogo directo" con el Dalai Lama, cesar la "campaña tendenciosa de propaganda" sobre la crisis tibetana, y "examinar y cambiar" una política de nacionalidades que califican de "fallida".
La lista de firmantes, entre ellos profesores de universidad, escritores de publicistas de Pekín, Shanghai, Shenzhen, y tres provincias chinas, viene encabezada por el escritor de Pekín, Wang Lixiong. En 1998, Wang ya advirtió en un libro, no editado en China, que el desarrollismo chino en Tibet estaba ampliando la desigualdad y el
