Cuando pienso en música electrónica, jamás resuena en mi cabeza ni el ritmo de moda, ni las rave europeas, ni mucho menos el odioso punchi-punchi. Tampoco pienso en tipos altos y flacos vestidos como afeminados ni chicas a go-go danzando por plata en jaulas. No pienso en Jet-set ni en famosos, ni realizadores audiovisuales ni fiestas de diseñadores. Pienso, indeclinablemente, en Yoshihide Otomo (大友良英). Sonríe mi rostro cuando youtubeando encuentro un avance de un DVD que ha sacado este año,
(Leer más)