
Diálogos de la vida real con japoneses amigos y conocidos. Para que los amargos de siempre se vayan sacando de la cabeza la idea que con los asiáticos sólo se habla de negocios. Se están perdiendo de más de algún buen momento.
Yo: Le escribí un mail a 大治さん, pero no me respondió nunca
元子さん: (con cara de real extrañeza) Oh... qué raro que no te haya escrito...
Yo: Luego le mandé otro, y no pasó nada.
元子さん: (con la misma cara) Qué raro... qué raro... qué raro...
Yo: Y a tí, ¿te respondió?
元子さん: No. Tampoco.(Read more)

