Hoy tomaré parte del blog de Alvaro Magaña quien expone un poco de realidad a nuestra forma de afrontar el DISEÑO como sociedad.
“Comencé a vislumbrar que había ciertas expectativas por parte de los clientes, empleadores y los diseñadores mismos que resultaban incoherentes y esotéricas al compararlas con la formación académica que habíamos recibido. No pocos de mis compañeros sentían que en la escuela no habían aprendido nada útil, que el trabajo de diseñador era otra cosa y por ahí me di cuenta que como no nos tomaban en serio no nos pagaban demasiado en serio, como si lo que hace el diseñador fuera un default para el sistema, algo que debía estar pero que no debía ser demasiado relevante. Mal que mal se estilaba presentarnos como “los artistas”, “los creativos”, cuando a lo sumo muchos sólo se aprovechaban de ese mito para no usar corbata y escuchar música diferente en la oficina.”
“Lamentablemente hemos perdido mucha tradición oral y escrita, aunque abogados y dentistas están obligados a leer, a entender, a ser conscientes, a ser autocríticos y a estar informados, los diseñadores como dice Raquel Pelta “no leen”, peor aun los estudiantes de diseño leen poco y se aburren de tener que ser obligados a pensar de manera artificiosa en una actividad que en la práctica sólo existe donde hay objetos, imágenes, cosas concretas, no divagaciones en lenguas muertas.”
Creo y Re-creo que las asociaciones ente la teoría y la práctica hay que INCORPORARLAS en nuestro quehacer como Diseñadores. Hoy en día existe gran cantidad de lectura acerca de la teoría del diseño y ejemplos de buenas practicas que se realizan en el extranjero (Ideo, TheNodeCompany), que son grandes referentes a seguir.

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